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Comunicados
de Prensa emitidos por la AEC
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un estudio del Instituto MAPFRE de Seguridad Vial y
la Asociación Española de la Carretera
Cuando
la carretera te salva la vida
Casi
2.000 km. de tramos blancos de la red convencional del Estado
salvan 120 vidas al año
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Madrid, 3 de diciembre de 2003.-
En las carreteras convencionales de la Red del Estado existen 1.868
kilómetros (el 12% de estas vías) en los que no se
han producido accidentes con víctimas mortales en un período
de, al menos, cinco años. Así lo confirma el informe
elaborado por el Instituto MAPFRE de Seguridad Vial y la Asociación
Española de la Carretera (AEC) tras analizar los más
de 200.000 siniestros de circulación ocurridos en la red
estatal entre 1997 y 2001. El análisis de estos datos ha
llevado a los responsables del estudio a calificar dichos tramos
de carretera como “tramos blancos”, cuyas características
técnicas han permitido evitar alrededor de 120 muertes al
año por accidente de tráfico.
Se trata de
tramos de más de 25 kilómetros en los que no se han
registrado siniestros mortales durante cinco o más años
consecutivos, por lo que su estudio resulta fundamental para entender,
extrapolando conclusiones, cómo la infraestructura puede
influir en la ausencia de accidentes o en el hecho de que las consecuencias
de los mismos no sean mortales. Se encuentran en carreteras convencionales
de un carril por sentido de 3,5 metros de ancho –a veces aparece
uno adicional para vehículos lentos–, arcén
de 1,5 a 2 metros en la mayoría de los casos, y velocidades
máximas de 90 ó 100 kilómetros por hora.
Son tramos de
amplia visibilidad, perfectamente predecibles y que se adaptan con
suavidad a la orografía del terreno. Su trazado se caracteriza
por carecer de cambios de rasante imprevisibles y de curvas cerradas
que ocultan el tramo siguiente y, en el caso de que existan, se
encuentran siempre bien señalizados.
Son, además,
tramos con un firme bueno, pero que no trasmite una falsa sensación
de seguridad, es decir, que no incita al conductor a circular a
mayor velocidad de la permitida. Tampoco le obliga a hacerlo por
debajo de ese límite (investigaciones de la Asociación
Española de la Carretera apoyadas en encuestas a usuarios
revelan que, cuando la capa de rodadura presenta color oscuro, los
conductores tienden a sobrevalorar el margen de seguridad de la
vía, asumiendo niveles de riesgo por encima de los que admite
la infraestructura en su conjunto).
Los tramos blancos presentan también como característica
común una buena señalización vertical tanto
por su ubicación como por su conservación y visibilidad.
Las marcas horizontales se encuentran en un estado óptimo
y están complementadas con zonas de cebreados en las intersecciones
y flechas para marcar el fin de la zona de adelantamiento. Además,
disponen de hitos de arista y paneles direccionales en las curvas,
así como de barreras metálicas de contención
con perfiles en C o pretiles de hormigón siempre que estos
elementos son necesarios.
Los datos del
informe revelan igualmente que la cantidad de información
que recibe el usuario no es sobreabundante, pero tampoco escasa.
Es decir, el equipamiento es el necesario, de forma que el conductor
no se ve obligado a hacer esfuerzos suplementarios para interpretar
la información que proporciona la vía en su conjunto.
Por otro lado, predominan las señales de recomendación
frente a las de prohibición. Con todo ello se consigue que
la señalización ofrecida sea más creíble
para el usuario.
Otros factores
determinantes del nivel de seguridad son la composición y
la intensidad del tráfico. Los tramos blancos se caracterizan
por permitir, sin fricciones, la coexistencia de usuarios muy distintos
–vehículos ligeros, pesados, ciclomotores, bicicletas
e incluso tractores–. En cuanto a las combinaciones de tráfico
que permiten mantener estos márgenes de seguridad, son aquéllas
que presentan una intensidad baja de vehículos pesados junto
con una intensidad media de ligeros. O bien la situación
contraria, una intensidad baja/media de ligeros y alta de pesados.
Esto, unido a la generosa visibilidad del trazado y a la correcta
coordinación de curvas y rectas, hace que sea más
fácil adelantar sin peligro. De hecho, el porcentaje de tramo
en el que es posible adelantar supera el 60% del total.
Los datos del
informe distinguen dos tipos de tramos según su Intensidad
Media Diaria (IMD): aquéllos por los que circulan entre 700
y 1.400 vehículos al día con un tráfico de
pesados de entre el 10 y el 17 por ciento, y aquellos otros cuya
IMD oscila entre los 1.950 y 3.200 vehículos con porcentajes
de pesados que van del 7 al 9 por ciento.
Finalmente,
en cuanto a intersecciones y travesías, cabe señalar
que se detecta una gran variedad de soluciones técnicas que
funciona adecuadamente, incluso aquéllas que con otro tipo
de combinaciones de tráficos suelen plantear graves problemas.
En este punto, resulta necesario subrayar que existe un gran desconocimiento
acerca de las combinaciones de tráfico que convierten un
cruce o una travesía en soluciones más o menos conflictivas
en determinadas circunstancias.
Las directrices
para el proyecto de carreteras pueden mejorarse significativamente
teniendo en cuenta las ciencias del comportamiento humano. Para
ello, se necesita una caracterización de las vías
que sea fácilmente reconocible por el usuario. Los enfoques
de los últimos conceptos de seguridad con éxito, como
son el sueco Vision Zero y el holandés Sustainable Safety,
se basan en estos elementos. El trazado reconocible, uniforme y
coherente de las carreteras incita a los conductores a adoptar una
velocidad adecuada y a aceptar las limitaciones innatas del sistema.
En definitiva,
y según los responsables de esta investigación, los
denominados “tramos blancos” se caracterizan, fundamentalmente,
porque el conjunto de la infraestructura –trazado, pavimento
y equipamiento- transmite una información “coherente”
al conductor, coherencia que se traduce en una probabilidad mucho
menor de fallo humano y, lo que es más importante, en mayores
posibilidades de que dicho error, en caso de producirse, no tenga
consecuencias funestas.
En esta conclusión
podría encontrarse, a juicio del Instituto MAPFRE de Seguridad
Vial y la Asociación Española de la Carretera, una
de las claves para conseguir elevar los márgenes de seguridad
de cualquier infraestructura viaria.
Las comunidades
más seguras
Por comunidades,
la que concentra un mayor porcentaje de kilómetros sin accidentes
mortales es Aragón. De sus 1.744 kilómetros de carreteras
estatales, más de un 23% son tramos blancos. Le siguen Asturias
y Castilla-La Mancha con más de un 16%, y la Comunidad Valenciana
y La Rioja con más de un 15%. Por provincias, destaca en
primer lugar Guadalajara, con un 35,19%, seguida de cerca por Teruel,
con un 31,42% y, a mayor distancia Cuenca, con un 25,40%.
Para más información:
Ana Isabel Martín
Departamento de prensa
Instituto MAPFRE de Seguridad Vial.
Tfno.: 91 581 94 81
e-mail:anaimar@mapfre.com
Marta Rodrigo
Departamento de Prensa
Asociación Española de la Carretera
Tf. 91 577 99 72 – 637 51 04 05
e-mail:mrodrigo@aecarretera.com
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